Rinoplastia

La rinoplastia o cirugía de la nariz permite  cambiar la forma, el tamaño y/o el ancho de la misma. 

La nariz ocupa el lugar más prominente de la cara y define la característica principal de nuestro rostro. Una nariz estéticamente agradable tiene una transición suave y natural desde los ojos hasta los labios y se encuentra en proporción con la contextura de la persona. Las deformaciones nasales llaman la atención y alteran la armonía del rostro.  A través de esta técnica quirúrgica se logran modificar las desproporciones naturales o secuelas posteriores a traumatismos. Asimismo, se pueden corregir alteraciones funcionales debido a deformidades del tabique nasal, de los huesos propios nasales o  la punta nasal. 

La técnica más utilizada es la rinoplastia cerrada en la cual las incisiones se realizan dentro de la nariz. En algunos casos se requiere una técnica llamada “abierta”, en la cual se realiza una pequeña incisión en la piel que une la punta de la nariz con el labio superior (columela). 

Posterior a la cirugía es necesario el uso de un yeso o férula en el dorso de la nariz para mantener la nueva forma. Esta férula nasal se retira aproximadamente al  7mo. día. 

Es habitual durante los primeros días del post operatorio que aparezca edema o hinchazón en los párpados y algunos hematomas en la zona. Luego de retirado el yeso se debe proteger la piel de la exposición solar y evitar el uso de lentes que ejerzan presión en esta región. 

Otra técnica que realizamos es la RINOPLASTIA ULTRASÓNICA. 

La rinoplastia ultrasónica es una técnica muy novedosa y revolucionaria de cirugía estética que, mediante un dispositivo ultrasónico, permite remodelar la nariz con escaso traumatismo, disminuyendo la inflamación y los hematomas. 

A diferencia de la rinoplastia tradicional, los ultrasonidos permiten limar el hueso y romperlo de forma controlada y muy precisa, lo cual acelera la recuperación, en relación a la rinoplastia convencional. 

Para ello, en la rinoplastia ultrasónica, en vez de utilizar el martillo y el cincel tradicional, se utiliza un bisturí piezoeléctrico que permite, mediante vibración, remodelar el hueso de forma más precisa, lo cual evita que se produzcan fracturas incontroladas.