Cicatrices

Cicatrices

CICATRICES

Una de las mayores preocupaciones de todos los pacientes al realizarse una cirugía es la cicatriz que se formará luego de la misma. 

En esta nota trataré de evacuar las preguntas más frecuentes que me realizan los pacientes en la consulta para que puedan comprender que se puede esperar y que podemos hacer para mejorar la cicatriz obtenida.

¿Qué es una cicatriz?

La cicatriz es el tejido resultante en nuestra piel luego del proceso de curación de una herida. 

Hay una gran variedad de cicatrices y éstas dependerán en gran medida del tipo de lesión o agresión que ha sufrido nuestra piel (si esta fue posterior a un traumatismo o si se ha realizado en forma quirúrgica).

Cuando una persona sufre un golpe o traumatismo, la piel suele romperse de manera no lineal, es decir, que la lastimadura producida presenta bordes irregulares y no lineales pudiendo presentar perdida de tejido y la distancia de los bordes cutáneos es diferente en toda la longitud de la herida. A su vez, suele ser más ancha y puede quedar deprimida. 

En cambio, cuando se realiza una cirugía, la herida suele ser lineal, de una profundidad homogénea y siguiendo las arrugas de la piel, lo que brinda una mejor cicatrización. Las heridas que se realizan en una cirugía están diseñadas para que, por su orientación, profundidad y/o ubicación pasen desapercibidas u ocultas. 

Por otro lado, las cicatrices tienen un período de maduración, esto significa que es el periodo de reparación del cuerpo en la cual la cicatriz se presenta dura, roja y escuece. Habitualmente el periodo de maduración de una cicatriz es de entre 6 a 9 meses.

¿Qué factores intervienen en el resultado de una cicatriz?

Son muchos los factores que intervienen en el resultado final de una herida, entre ellos:

  • La orientación de la herida en la piel: aquellas cicatrices que se orientan siguiendo los pliegues de la piel tienen mejor resultado que aquellas que no.
  • La profundidad de la herida: aquellas más profundas dejan más cicatrices que las que son más superficiales
  • La causa que produce la cicatriz: las traumáticas cicatrizan menos favorablemente que las quirúrgicas.
  • Tiempo de curación de la piel 
  • Cuidado de la cicatriz: cuando se realizan todas las recomendaciones que indican los médicos es más probable que la cicatriz sea mejor que si no se siguen las indicaciones.
  • Presentación de complicaciones: a veces, cuando se producen infecciones de cicatrices, o cuando la piel elimina espontáneamente los puntos internos, o los bordes de la herida no se encuentra al mismo nivel, la calidad de la cicatriz resultante no será la óptima. 

 

Tipos de cicatrices

Realmente es muy difícil cuantificar cuántos tipos de cicatrices podemos encontrar dado que cada persona cicatriza de una manera particular, tanto en calidad como en velocidad y en intensidad. 

Por un lado, hay un tipo de cicatrización ideal que devuelve la integridad de la piel en su totalidad sin dejar ningún tipo de signo evidente en su superficie. Los únicos que presentan este tipo de cicatrización son los fetos.

Podemos hablar de una cicatriz aceptable o normal cuando la integridad anatómica y funcional se restituye y deja una línea poco visible en la piel.

También existen las cicatrices patológicas, las cuales podemos dividir en dos tipos: en más y en menos.

  1. En más o en exceso: producen una cicatrización excesiva. En este tipo de cicatrización encontramos: las cicatrices queloides, las hipertróficas, la contractura cicatrizal y las pigmentadas o hiperpigmentadas.

 

  • Las cicatrices queloides: el tejido cicatrizal sobrepasa la cicatriz original, es roja, escuese y puede ser elevada y dura.
  • Las cicatrices hipertorficas: son elevadas y duras, pero no se extiende de la cicatriz original.
  • Las contracturas cicatrizales: el largo de la cicatriz disminuye del original y es dura. Cuando se presentan en los pliegues articulares pueden producir limitación de la extensión de esa articulación o del movimiento.
  • Las cicatrices pigmentadas o hiperpigmentadas: adquieren un tono mayor que la piel vecina. Una de las causas habituales es la falta de protección solar en los primeros meses de producida la cicatriz.

2. En menos: son aquellas cicatrices que producen un déficit en sus características, entre ellas: las cicatrices crónicas, las hipopigmentadas, las deprimidas y las expandidas.

 

  • Crónicas: son cicatrices con una evolución lenta, que demoran mucho en resolverse, curarse o cerrarse.
  • Hipopigmentadas: presentan falta de color en su superficie.
  • Deprimidas: se produce un descenso del nivel de la misma por una insuficiente entrega de colágeno en la herida. Un ejemplo de ellas son las cicatrices de acné.
  • Expandidas: un ejemplo de ellas son las estrías. También aquellas cicatrices que presentan un ancho mayor a unos pocos milímetros.

 

Por último, se encuentran las cicatrices inestéticas: es aquella cicatriz normal que, por su ubicación, dirección o técnica de reparación, no tiene un resultado aceptable. 

¿Cómo será mi cicatriz?

Es importante entender que cada persona tiene una forma particular de cicatrizar y es tan amplia la variedad de cicatrices, que es difícil predecir el tipo de cicatrización de cada persona. Generalmente, los médicos solemos guiarnos por otras cicatrices previas que tenga el paciente dado que existe una gran probabilidad de que cicatrice de la misma manera en otro sitio de su piel. Sin embargo, cabe aclarar que es muy variable la forma en que una misma persona sana de una parte del cuerpo con respecto a otra. Es decir, no todos se curan de una manera uniforme, ni en forma ni en la calidad. 

¿A qué se debe esto? 

Principalmente a que nuestra piel presenta diferentes características en las distintas regiones de nuestro cuerpo. Por ejemplo, la zona preesternal, el dorso de los hombros y la región retro auricular se consideran zonas de riesgo de cicatrices queloides. Otras zonas como los párpados, la frente, la nariz y el cuero cabelludo suelen cicatrizar muy bien y con mínimas secuelas. 

¿Se pueden borrar las cicatrices?

La respuesta es no. Siempre que nuestra piel se lastima queda una marca que perdurará en el tiempo. Sin embargo, es posible mejorarlas y conseguir una cicatriz lo más próxima a lo normal. Un ejemplo de ello son las cicatrices de acné que pueden mejorar con diferentes tratamientos reduciendo el número y el tamaño de las mismas. 

Es importante aclarar que aquellos tratamientos y cremas que refieren borrar por completo las cicatrices, si bien las pueden mejorar notablemente, no es cierto que desaparezcan en su totalidad. Igualmente, como he mencionado anteriormente las cicatrices que los médicos referimos como patológicas pueden mejorar gracias a las diferentes técnicas y tratamientos que favorecen una cicatrización aceptable. 

¿Puedo prevenir la mala cicatrización?

La respuesta es sí. Contamos con una gran variedad de medidas simples que, a lo largo del tiempo, mejoran la calidad de la piel que se forma en la cicatriz. Una de las principales medidas es brindarle la hidratación necesaria a la piel, a través de cremas específicas que se deben colocar durante meses. Por otro lado, la aplicación de tiras de silicona también favorece que la cicatriz sea optima dado que brindan hidratación continua a la misma y una leve presión. 

En aquellas cicatrices sobreelevadas se sugiere presión sobre ellas para modelar el depósito de colágeno. Asimismo, el disminuir la tensión en los bordes de la piel beneficia el resultado final, por eso, luego de cada intervención, el cirujano coloca tiritas de papel en forma transversal a la herida para evitar la tensión. 

Otra de las recomendaciones a seguir para tener una buena cicatrización es evitar la exposición solar. De esta manera se previene la hiper o hipopigmentación de la cicatriz.

Cuando realizamos una cirugía estética siempre obtendremos una cicatriz, pero ella será en post de un beneficio que no podremos obtener con otro tratamiento. Cuando por ejemplo realizamos una mastopexia, cambiaremos una mama caída por una de mejor forma y mejor posición, aunque con cicatrices. Lo mismo ocurre cuando realizamos una abdominoplastia. 

En conclusión, las cicatrices son la memoria de nuestra piel en donde quedará lo que ha pasado en nuestras vidas. Podemos lograr que esas cicatrices pasen desapercibidas con tratamientos adecuados y solo contar la historia que ellas representan a las personas que deseemos hacerlo. 

Compartir :
Blog

Articulos relacionados

Aca puede ver nuestros antiguos articulos que podrian ser de mucho interes para vosotros.

Déjanos tu comentario