Implante capilar

La alopecia es la pérdida temporal o definitiva de pelo. Las  alopecias pueden ser cicatrizales (existe un daño, malformación o destrucción de los folículos pilosos, que puede ser debida a una enfermedad propia del folículo o independiente de él) y no cicatrizales (el folículo piloso no se destruye, aunque presente otros cambios funcionales). Dentro de las alopecias no cicatrizales, se encuentra la alopecia androgénica.  

La alopecia androgénica es una alopecia en la que se produce una miniaturización progresiva de los folículos del cuero cabelludo como consecuencia de la actuación hormonal sobre el órgano que es el folículo, en personas genéticamente predispuestas. Los cambios que se producen en el folículo son persistentes y progresivos, lo que finalmente lleva a una atrofia definitiva, llegando al estado de imposible recuperación. La alopecia androgénica es la causa más frecuente de caída de pelo, tanto en el varón como en la mujer, aunque es mucho más frecuente en hombres.

En el varón suele comenzar con un retraso de la línea de implantación fronto-parietal (dando lugar a las denominadas entradas). Posteriormente, se afecta el área biparietal y el vértex (depilación en coronilla o tonsura), poco después y dependiendo de la influencia genética, se hace evidente el retraso de la línea de implantación frontoparietal y en tonsura, respetándose siempre la zona lateral y posterior del cuero cabelludo. 

En la mujer el patrón es más difuso, respetando la línea de implantación del pelo. Suele acentuarse a partir de la menopausia, por la pérdida de la protección estrogénica, pero rara vez es total, el diámetro de sus cabellos se va haciendo más fino y son más cortos e hipopigmentados, permitiendo ver el cuero cabelludo. 

El tratamiento depende de la causa de la alopecia, en la de origen androgénico se realiza un tratamiento con modificadores hormonales como el finasteride y otros medicamentos como el minoxidil, pantenol, entre otros. Estos tratamientos intentan detener la caída y fortalecer el pelo para evitar su perdida 

El transplante capilar con microinjertos es una técnica quirúrgica que consiste en trasladar los folículos localizados en la región occipital (área con mayor densidad de cabello) a una zona con alopecia colocándolos debajo de la piel a través de mínimas incisiones. La aplicación es folículo por folículo. La cirugía se considera mínimamente invasiva, se realiza con anestesia local y no requiere ingreso hospitalario. 

La raíz trasplantada producirá el pelo definitivo cuyo crecimiento se observa a partir del cuarto a quinto mes. El resultado cosmético se podrá apreciar luego de un año de realizada la cirugía estética.  

Otro método de microimplante capilar es la técnica FUE: es una técnica de injerto capilar basada en la extracción selectiva de los folículos pilosos (técnica pelo por pelo) de las zonas donantes para su posterior implante.