Feminización facial

  • Condrolaringoplastia:  

La prominencia del cartílago tiroides, conocida también como la “nuez de adán”, es una característica física de los hombres en su etapa adulta. Una excesiva visibilidad de esta puede resultar incomoda, especialmente para mujeres transgénero que han comenzado o están en las etapas finales de su transición, o en general para cualquier persona que no se sienta cómoda con la apariencia de esta zona. 

La función principal del cartílago tiroideo consiste en proteger tanto las paredes como la parte frontal de la laringe y las cuerdas vocales que se localizan detrás. Otra de sus funciones tiene que ver con el engrosamiento de la voz. Durante la adolescencia, crece el cartílago tiroideo al tiempo que lo hace la laringe sobre todo en el género masculino, creando una caja de resonancia de mayor tamaño, lo que favorece un tono de voz más grave. 

Una reducción o limado de este cartílago o tiroplastia de reducción, reduce el tamaño de esta prominencia, por lo que se trata de una solución eficiente y permanente. 

La reducción de la nuez de Adán es un procedimiento quirúrgico muy sencillo que se puede realizar con anestesia local mas sedación o con anestesia general. Normalmente se procede mediante una pequeña incisión en los pliegues del cuello para eliminar el cartílago sobrante, alisarlo y así, conseguir su reducción. 

Una reducción mayor de la que corresponda puede producir daños graves en las cuerdas vocales que se encuentran detrás de la nuez, en la voz y en la función respiratoria. 

En que consiste: 

La técnica consiste en hacer una incisión de aproximadamente 2 ó 3 centímetros de longitud coincidiendo con una arruga o pliegue natural de la piel, de esta manera la cicatriz resultante es prácticamente imperceptible. Después el cirujano procede a reducir el cartílago tiroides cuidadosamente para no dañar las cuerdas vocales. 

Postoperatorio: 

El tiempo de curación, después del raspado traqueal, varía en función de cada paciente. 

Después de la intervención, el paciente puede experimentar ciertas molestias e hinchazón durante las siguientes 48 horas hasta una semana de duración. 

Durante los primeros días tras la intervención, se puede notar de forma transitoria una disminución en el tono de voz. 

Se podrá retomar la actividad normal después de 3 días de la intervención. os).

Resultados: 

Los resultados son visibles después de la cirugía aunque los resultados definitivos se verán cuando desaparezca la inflamación, habitualmente al cabo de un mes. 

  • Feminización del tercio superior 

La cirugía de la feminización facial consiste en una serie de procedimientos quirúrgicos que permiten modificar los tejidos blandos y remodelar el esqueleto facial para dar una percepción más femenina de la cara. Los cambios que se buscan es lograr un aspecto natural y femenino sin cambiar la fisonomía del rostro por lo que se mantendrá la esencia del mismo 

La feminización de la frente se denomina “Frontoplastia”. Se realiza el remodelado del arco supraorbitario a través del limado o fresado del hueso y todas las prominencias del hueso frontal. A nivel del entrecejo se retira la cara anterior del seno frontal, se remodela y se coloca nuevamente. Esto permite quitar el abombamiento del marco superior orbitario. 

  • Feminización del tercio inferior 

Supone una región clave a la hora de feminizar un rostro.  

Los objetivos principales del tratamiento incluyen: modificación de la anchura y altura mandibular, suavización de la línea mandibular (incluida la transición entre mandíbula y mentón) y modificación del tamaño, forma y posición del mentón. 

Las técnicas quirúrgicas utilizadas durante la feminización mandibular son el fresado óseo con material rotatorio a altas revoluciones (escultura ósea) y las osteotomías con ultrasonidos (corte en el hueso mediante bisturí ultrasónico).  

La escultura ósea mediante fresado permite modificar el volumen de hueso a nivel de ángulo, cuerpo mandibular y mentón.  

La osteotomía con ultrasonidos es la técnica de elección para resecciones óseas en basal mandibular y mentoniana, así como para rediseñar los ángulos mandibulares. El bisturí ultrasónico permite realizar un corte muy preciso en el hueso sin afectar al resto de tejidos, por lo que evita cualquier tipo de lesión en mucosa, musculo, nervios o vasos sanguíneos durante el procedimiento.  

 Esta cirugía permite: 

  • Modificar la dimensión transversal mandibular;
  • Modificar la proyección anteroposterior a nivel del mentón;
  • Cambiar la altura del tercio inferior facial;
  • Suavizar rasgos mandibulares exagerados (tales como ángulos prominentes o mentones muy cuadrados).